Construcción

La construcción es el arte o técnica de fabricar espacios, edificios e infraestructuras. En un sentido más amplio, se denomina construcción a todo aquello que exige, antes de hacerse, tener o disponer de un proyecto y una planificación predeterminada la cual se realiza uniendo diversos componentes físicos y técnicos según un orden definido o específico.

Cuando hablamos de construcción, nos referimos a diversas formas y combinaciones de cómo hacer o crear varios tipos de estructuras, cerradas o abiertas. La construcción es la única industria en la que la fábrica se dirige hacia donde se requiere el producto. Emplea desde herramientas tradicionales, hasta aparatos y sistemas superiores y más complejos. Actualmente la construcción integra aún más la coordinación de las dimensiones y la intervención de las disciplinas administrativas, es por esto que diseñamos las edificaciones y los aparatos para elaborarlas en una diversidad de patrones estándar, lo que disminuye los errores y las malas prácticas en la obra. Es por esta gran habilidad que las construcciones han ido creciendo y mejorando, llegando así a formar grandes y complejos sistemas como: conjuntos habitacionales, centros comerciales, campos universitarios, ciudades y sectores enteros, etc.

Para ejecutar la obra contamos con diversos enfoques a fin de adecuarnos a las necesidades, preferencias, tiempos y procedimientos internos del cliente:

Administración, el constructor invierte los recursos en representación del cliente, recibiendo anticipos que va amortizando de acuerdo al avance de la obra. Recaba los comprobantes de todos los proveedores y realiza reportes periódicos. Los honorarios aplican como un porcentaje sobre las erogaciones realizadas. El proyecto, licencias, permisos, etc., son responsabilidad del cliente.

Precio alzado, el constructor cuantifica todos los materiales, herramienta, equipo y mano de obra necesarios para construir la obra tal y como se describa en el proyecto y presenta un monto total de inversión. Todos los elementos de medición y especificaciones (una vez definidos) son responsabilidad del constructor. El proyecto, licencias, permisos, etc., son responsabilidad del cliente.

Precios Unitarios, se elabora un catálogo detallado de los conceptos o acciones que intervendrán en la obra especificando sus alcances, unidad de medida y calidad de materiales, definiéndose así el precio por unidad. A estos conceptos se aplica la cantidad ejecutada de cada uno para determinar el importe de obra. En este caso es el cliente quién proporciona catálogos, especificaciones y mediciones de obra. El proyecto, licencias, permisos, etc., son responsabilidad del cliente.

Llave en mano, en esta modalidad todos los elementos son proporcionados por el constructor: proyecto, licencias, catálogos, mediciones, materiales, mano de obra, equipos, etc. y dependiendo del acuerdo con el cliente, todos los componentes necesarios para la correcta operación de la obra (señalización, mobiliario, etc). El proyecto, licencias, permisos, etc., son responsabilidad del constructor.
Concepto: “el constructor entrega al cliente la llave de su obra, lista para operar”

LA SUPERPOSICIÓN DE ETAPAS o GERENCIA DE CONSTRUCCIÓN

En algunos casos ya sea por lo apremiante de los tiempos, lo complejo del proyecto o variables específicas, se hace necesario dividir el trabajo entre un elevado número de contratistas especializados y, consecuentemente, se requiere de un Gerente que coordine sus acciones. Ésta función es frecuentemente llamada GERENCIA DE CONSTRUCCIÓN o GERENCIA DE PROYECTO.

Podemos agrupar los aspectos relevantes del papel del Gerente de Proyecto en la obra en cuatro funciones:
• Planeación del proceso constructivo.
• Dirección de la obra.
• Control de la producción.
• Control de la calidad.

Nuestros sistemas ayudan; la computadoras pueden encargarse de organizar y manejar los detalles, pero es el hombre e que plantea los problemas, el que juzga y el que produce los resultados, línea por línea, partida por partida.

Las Prioridades. Nuestro trabajo consiste en lograr el mayor valor al menor precio. Para ello, debemos examinar rigurosamente cualesquier alternativas. La “prioridad” debe ser definida por el cliente; no podemos imponer nuestras prioridades, ni tampoco suponer que las prioridades expresados por el cliente anterior se van a aplicar al siguiente. Cada cliente: si se interesa en el costo inicial o en el valor presente durante la vida útil del proyecto; si quiere un edificio que llame la atención por su lujo o prefiere poner énfasis en lo funcional, o cualquier otro requerimiento en particular.

Control del Costo. Frecuentemente se confunde el control del costo con su análisis o estimación. Controlar implica cinco funciones, todas igualmente importantes: preparar un presupuesto base, analizar opciones alternativas (ingeniería de valores), cuidar adquisiciones y llevar la contabilidad del proyecto.

Los presupuestos tienden a fijarse en un valor muy reducido. Usualmente resulta molesto enfrentar el precio de la construcción, por lo que todos tendemos a ser optimistas en lo que respecta a costos, particularmente en la etapa en que se está “vendiendo” el proyecto. Todos nos mostramos reticentes a decir lo que no se quiere oir cuando acaban de contratarnos. Se deben respetar ciertas reglas críticas para establecer un presupuesto base:

• Debe ser correcto.
• Debe quedar claro lo que incluye y lo que no.
• Debe tener un agrupamiento de clasificación de partidas que permanezca sin modificarse posteriormente.